Cómo mejorar el sueño de los bebés

Cómo mejorar el sueño de los bebés

Hábitos y técnicas para gestionar el sueño de nuestros hijos Una de las mayores incógnitas de toda madre y padre es cómo dormirá su bebé. Y da igual si ya tiene un hijo o más, no lo sabrán hasta que lo vivan porque cada bebé es un mundo y cada uno tendrá una relación distinta con el sueño. Si bien es algo que preocupa a muchos padres y madres, imprevisible y que a menudo nos cuesta gestionar, lo que sí podemos es conocer algunas recomendaciones que podrán ayudarnos o hacer más llevaderos esos primeros años de nuestros hijos e hijas

Instaurar rituales placenteros para los bebés y niños antes de acostarse es algo que les hará relacionar ese momento con algo agradable, con un momento esperado y no temido. Y al mismo tiempo, los relajará para que logren conciliar mejor el sueño y descansar más profundamente. Un baño relajante es uno de los hábitos más beneficiosos para empezar a relajar al pequeño o pequeña al finalizar el día. De bebés se relajarán más (si tenemos suerte y les gusta ese momento) y de más mayores será un momento de juego más, ya que podrán jugar en el agua, chapotear, etc. (algo que, si se cansan, también puede volverse útil para terminar de dejarlos KO). En cualquier caso, al terminar el bañito, les haremos un masaje relajante con crema o aceites. Es importante usar productos adecuados para la piel sensible de los bebés y niños, lo más naturales y neutros posibles. Si se usan aceites, que sean esenciales y de perfumes ligeros pero agradables.  

En cuanto a si es preferible ponerlo a la cama cuando todavía está despierto pero soñoliento, o si es mejor hacerlo cuando ya se ha dormido (posiblemente en nuestros brazos o pecho) hay tantas opiniones como madres y padres. Otra cuestión polémica es sobre amamantar al niño o niña antes de acostarse, o desvincular la lactancia del momento de dormir. Cada familia, en estos casos, hará lo que considere mejor para el bebé y para los padres.  

Los tan temidos cólicos del lactante son uno de los factores que pueden alterar el sueño del niño. Si bien la única solución efectiva al cien por cien es dejar pasar tiempo y que pasen solos, hay algo que puede ayudar: los masajes craneosacrales. ¿Qué son? Se trata de una terapia senzilla para estimular el nervio vago, implicado en la relajación, los procesos digestivos o la estimualción del sueño, entre otras cosas. Quien defiende esta práctica argumenta que este nervio, los tres primeros meses de vida, se encuentra "bloqueado" porque los bebés no mueven apenas el cuello. Activándolo -siempre aconsejados y orientados por nuestro pediatra-, podemos aportar beneficios al niño. De forma espontánea, en cualquier caso, al cabo de pocos meses ganarán movilidad del cuello y los cólicos desaparecerán. De igual forma, es recomendable revisar la alimentación de la mamá lactante para comprobar que no ingiera alimentos que puedan dificultar la digestión.  Algunos estudios apuntan que eliminar la ingesta de proteína de leche de vaca en la mamá que da pecho (o en el niño que toma biberón) pueden ayudar a reducir los cólicos, ya que es un componente de difícil digestión. Aun así, siempre habrá que consultar al pediatra antes de modificar la dieta de la mamá y del bebé. Otro aspecto a tener el cuenta para aliviar los cólicos del lactante es la posición del bebé cuando duerme. ¿La mejor? Boca abajo y un poco incorporado, algo fácilisimo de conseguir apoyándolo en el cojín de lactancia. El bebé lo podrá usar desde recién nacido y, además de mejorar sus digestiones, gracias a su agradable consistencia le aportará confort y seguridad.   

Sueño_bebés_1

Sueño_bebés_2

Los bebés y los niños, dormir, duermen. Si bien o mal, es ya otro asunto. Los bebés duermen mucho, todo el día (los recién nacidos, entre 16 y 20 horas, ya que no diferencia aún el día y la noche y mantienen el ritmo intrauterino). A partir del tercer mes, aunque necesitará dormir aproximadamente las mismas horas, es probable que no las duerma seguidas, pero en general dormirá más por la noche. A medida que crezca, irá espaciando el sueño y se mantendrá despierto durante más tiempo, introduciendo una o más siestas breves.  Sea como sea, los padres y madres les podemos ayudar a entender la necesidad del sueño y a hacer que lo asocien a un espacio y una atmosfera concreta. Una de las recomendaciones que hacen los expertos es diferenciar mucho entre el día y la noche, manteniendo durante el día la casa iluminada, estimular al niño y no tratar de evitar sonidos cotidianos como el teléfono, los coches de la calle o la televisión. De noche, en cambio, es preferible no jugar ni excitar al niño, apagar las luces y tratar de mantener la casa silenciosa. Además, es recomendable cambiar al niño de lugar de dormir durante el día y mantener el mismo lugar (la cuna o cama) por la noche. Así, verán que de día puede haber más flexibilidad (algo que nos beneficiará también a los padres) pero de noche hay que aprender a dormir en el espacio y cama elegidos (sea su habitación, la de los padres, etc.). Es durante el día donde nos será de gran ayuda uno de nuestros cojines de lactancia multiusos, ya que será nuestro aliado perfecto para hacer que nuestro bebé duerma cerca de nosotros en el salón, por ejemplo. Lo enroscaremos como un "donut" y así crearemos un espacio cómodo y seguro para que duerma tranquilo en nuestra compañía.  

Sueño_bebés_3

Sueño_bebés_4

Sueño_bebés_5

Aunque la cuestión del sueño es uno de los frentes más temidos para los padres y madres, hay que recordar siempre que, como tantos otros procesos del niño, el sueño es una cuestión evolutiva que mejora con el paso del tiempo. Así pues, es mejor acepta y gestionar que preocuparse y combatir.  

¿Cómo lo véis vosotros? ¿Qué técnicas o hábitos os han funcionado a la hora de dormir, y cuáles no?

Sueño_bebés_6 

Comentarios (0)

Sin comentarios

Añadir un comentario

Debes iniciar sesión para añadir comentarios.