El embarazo, cuestión de actitud

El embarazo, cuestión de actitud

Consejos para disfrutar de los nueve meses y gestionar los continuos cambios

Dos rayas rosas nos anuncian el inicio de los nueve meses más emocionantes de nuestras vidas. A partir de entonces, ya nunca más seremos las mismas. La idea inminente de convertirnos en mamá, de acoger a nuestro bebé durante los siguientes mes, nos permitirá vivir algunos de los momentos más profundos de nuestras vidas pero también algunos de los más desconcertantes, y es que la ilusión se mezclará con el miedo y las dudas que nuestra nueva situación conlleva. Hoy os hablamos de cómo vivir de forma placentera estos nueve meses y convertirlos en una experiencia inolvidable.

Cómo adaptarse a los cambios (y disfrutarlos!)

Está fuera de dudas que cada mujer es única y su embarazo también lo será. Aun así, generalizando podemos decir que la futura mamá disfrutará más o menos el embarazo según su predisposición, su actitud y, por supuesto, de su condición física y de salud. Los cambios físicos y emocionales que experimentará la mujer pueden preocuparla, hacerla sentirse mal con ella misma o generarle momentos de estrés y angustia. Y es que crear una vida, con todo lo que conlleva, es el mayor reto de las vidas de cada mujer embarazada. Por ello, en primer lugar, será fundamental que la mujer se cuide tanto por fuera como por dentro, alimentándose bien por ella y por el bebé, comiendo de la forma más natural y equilibrada (para dos, ¡no por dos!) y haciendo ejercicio moderado siempre que su estado no se lo impida. Practicar yoga para embarazadas u otros ejercicios pensados específicamente para ellas son opciones muy aconsejables, aunque la mujer embarazada puede practicar también otros deportes de forma independiente. De esta forma se sentirá mejor, física y emocionalmente, y podrá gestionar mejor todos los cambios que se vayan produciendo en su cuerpo y mente. Una buena idea para sentirse acompañada durante ese tiempo es compartir esas vivencias, reflexiones, dudas y emociones en primer lugar, lógicamente, con su pareja, pero también con otras chicas en la misma situación; actualmente, es muy fácil encontrar grupos de mujeres embarazadas, ya que en centros cívicos, tiendas especializadas en temática de maternidad y bebé, centros de salud, etc. se organizan muchos de ellos. Esta comunidad de mujeres que se crea ahora se suele llamar tribu, y el mundo de las redes sociales y la variedad de cuentas sobre maternidad están ayudando a fortalecer estos lazos entre mujeres.

Otras actividades grupales son las de preparación al parto, en las que tanto la futura mamá como su pareja podrán prepararse para el gran momento, conocer mejor técnicas para enfrentarse a él de la forma más agradable y poder llegar al día más tranquilos y seguros. Se presupone la implicación de la pareja, pero no está de más recalcar que su acompañamiento físico y emocional será fundamental para el bienestar de la mujer embarazada, que al fin y al cabo es la que vive el proceso de forma más intensa.

Si para la mujer no se trata de su primer hijo o hija, seguro que estará de acuerdo en que cada embarazo se vive de forma muy diferente; en el segundo hay menos incertidumbres, menos sorpresas y ya sabemos identificar ciertas situaciones, molestias, etc., algo que nos aporta tranquilidad. Además, teniendo que cuidar al otro hijo e hija, pensamos "menos" en nuestro embarazo y el centro del mundo ya no somos nosotras sino el pequeño que corretea. Un pequeño o pequeña que, además, vivirá y disfrutará con nosotras nuestro embarazo.  

La importancia del descanso de la embarazada

Durante los momentos de tranquilidad en casa, la mujer puede preparase para las etapas que están por venir leyendo libros sobre maternidad, lactancia, apego, cuidados del bebé, etcétera, o practicando relajación en un entorno agradable y zen. Las velas (incluso aromáticas, si a la mujer no le molestan los olores) y las lámparas de sal pueden ser sus mejores aliados, igual que la música, que además llegará al niño o niña y lo o la relajará. Además del bonito ambiente que crean, esas lámparas parecen tener otras cualidades beneficiosas: al ionizar el aire, mejoran el descanso y el sueño, y alivian posibles dolores de cabeza. Estas lámparas serán muy útiles también cuando nacerá el bebé, de la misma forma que el cojín de lactancia multiusos, que la madre puede usar desde el primer mes de embarazo. Gracias a su textura confortable y a su relleno de fibras de tacto pluma, será un compañero inseparable de la mujer embarazada. En él podrá recostarse para leer, descansar o dormir (cuando tendrá más tripa, de lado y con el cojín entre las piernas). Al ser de algodón 100%, respeta la piel sensible tanto de adultos como de bebés y es desenfundable para poder lavarlo con comodidad. Cuando habrá nacido el bebé, será un elemento de gran ayuda durante la lactancia, ya que podremos apoyar al bebé durante las tomas para que esté cómodo y seguro, y recostarlo en el para aliviar molestias por reflujo y cólicos.  Además, gracias a su arnés ajustable, el niño podrá dormir apoyado en el cojín de forma confortable y sin peligro de deslizamiento. Y esto no es todo, porque a medida que crezca, el niño o niña lo usará para jugar o sentarse en él.

Pero no nos adelantemos. De momento, lo que toca es disfrutar de nueve meses maravillosos pensando que tanto lo bueno como lo menos bueno ¡pasa volando! ¡Enhorabuena!

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